viernes, 27 de febrero de 2015

Politicos crean monopolios


Politicos al poner altas barreras de entrada evitan la libre competencia, si no existieran esas barreras de entrada, la libre competencia evitaria las coluciones, ya que serian mas dificil la formacion de oligopolios y monopolios, estas barreras de entrada son hechas por politicos a cambio de sobornos pagados por los actuales oligopolios y monopolios que odian el libre mercado porque odian la competencia


Pero cuando los monopolios y oligopolios se forman en el libre mercado sin intervencion de leyes hechas por politicos estos son beneficiosos para la sociedad

Monopolios, colusiones, etc. Porque son buenos para la sociedad



Monopolios, colusiones, oligopolios, etc. Si existen sin intervencion del Estado son buenas para la sociedad y son parte de la verdadera competencia capitalista.

Porque son buenas?

El Monopolio: 

Si no es creado por el politico, es bueno porque existe gracias al mercado (la gente) si una empresa llega a convertirse en monopolio significa que es la mejor en la industria, brinda el producto/servicio de mejor calidad al menor precio posible, sus competidores no han sabido imitarle o superarle satifacciendo a los clientes, por eso estos, LA GENTE, han creado al monopolio, y este seguira asi, a menos que otros empresarios le superen y brinden productos/servicios de mejor calidad y/o a menores precios que el, es decir, lleguen a ser igual o mas eficientes que el actual monopolio.
La sociedad gana, porque gracias a la libre competencia, solo pueden esperar mejores productos/servicios y a menores precios.
Aunque es dificil que en el libre mercado exista un monopolio

Las Colusiones:

Estas abren nichos de mercado para nuevos competidores. Cuando las empresas forman alianzas para fijar precios altos, dejan un segmento de mercado sin aprovechar, este segmento es utilizado por los nuevos competidores que surgiran gracias a este nicho ofreciendo productos/servicios a menores precios. Las coluciones fomentan el emprendimieto de nuevos empresarios, con lo cual se obtienen mas productos/servicios y a menores precios para la gente

Ademas las coluciones se caen solas, pues en el afan legitimo de tener mas utilidades, no pasara mucho tiempo para que un integrante de la colusion baje los precios y/o aumente la calidad, para conseguir mas clientes y quitarselos a su competencia, eliminando asi la colusion

El Oligopolio:

Parecido al Monopolio solo que en este caso es mas de una las empresas que son lideres en el mercado, si existen sin intervencion del gobierno, tambien son formadas por los propios consumidores, siendo las mejores en la libre competencia para el publico. Desapareceran solo si hay mas competidores que satisfaga las necesidades de su publico objetivo. Como siempre es el consumidor el que gana gracias a la libre competencia.

Tal como ocurre con el Monopolio, si el Oligopolio recurre al Dumping (ofrecer productos/servicios por debajo del costo total) para vencer a los nuevos competidores, el mercado, la gente, son los beneficiados, ya que pueden comprar a menores precios. Ninguna empresa puede sobrevivir recurriendo continuamente al Dumping para competir ya que quebraria o seria poco rentable para sus accionistas, perderia utilidades y seria menos competitiva.

Sin salario minimo:


El problema con los incrementos del salario mínimo es que reducen el acceso a esos empleos de iniciación. Es un principio básico de la economía que cuando el precio de algo sube, la gente lo compra menos. Esto es muy válido para las empresas que contratan a trabajadores no calificados como para los americanos que compran bienes para el hogar. El experto en economía de la Fundación Heritage James Sherk revela que “dos tercios de todos los estudios recientes muestran que subir el salario mínimo reduce el empleo”.
Eso es de sentido común. Si la mano de obra de alguien produce en torno a $8 la hora, ningún empleador lo contratará por más de esos ocho dólares. La empresa perdería dinero y pronto tendría que cerrar. Subir el salario mínimo hasta $9.80 la hora, como el senador Tom Harkin (D-IA) sugiere, pondría a muchos trabajadores sin experiencia fuera del mercado laboral.
¿Es realmente compasivo decirles a los trabajadores sin experiencia laboral que no pueden trabajar si no pueden producir por valor de $9.80 la hora? ¿Es compasivo negarles la oportunidad de obtener habilidades y experiencia, llegar a ser más productivos y obtener aumentos? A primera vista, subir el salario mínimo suena compasivo. Pensarlo detenidamente muestra que perjudicaría a los propios trabajadores a los que sus defensores quieren ayudar.

Un estudio de la Texas A&M University informa que un incremento del 10% del salario mínimo resulta en un 25% de reducción del crecimiento de los puestos. Ese es el número que debería preocuparnos. Olvidemos el incremento en el costo de hacer un negocio, el prácticamente automático aumento de precios que paga el consumidor, y el hecho de que ese dinero extra podría ya no servir más que el salario actual, debido a los incrementos de precios que provoca otorgarlo.+

Cualquier incremento del salario mínimo es visto como una forma de lograr que los más pobres obtengan una mayor porción en el reparto de la riqueza. Pero, ¿cómo puede un incremento del salario mínimo ayudar a los desempleados si en el futuro, este aumento provoca que haya menos puestos de trabajo?

http://blog.panampost.com/frank-worley-lopez/2013/11/11/como-aumentar-el-salario-minimo-perjudica-a-los-mas-pobres/

http://libertad.org/subir-el-salario-minimo-perjudica-a-los-trabajadores-con-bajos-salarios-7400

Ademas no soluciona nada, ya que al aumentar el salario minimo, las empresas aumentan los precios, para poder pagar los salarios minimos, esto hace que aumente la inflacion que repercute negativamente en los ahorros, es decir todos terminan mas pobres, en vez de mas ricos

http://www.miseshispano.org/2012/09/los-mercados-no-los-sindicatos-nos-dan-tiempo-de-ocio/
Los mercados, no los sindicatos, nos dan tiempo de ocio

En La acción humana, Ludwig von Mises escribía que los sindicatos laborales han sido siempre la fuente principal de propaganda anticapitalista. Me acordé recientemente de esto cuando vi una pegatina en un parachoques que proclamaba uno de los principios fundamentales del sindicalismo: “El movimiento sindical: La gente que te trajo el fin de semana”.

Bueno, no exactamente. En EEUU la semana laboral media era de 61 horas en 1870, comparada con las 34 horas de hoy y esto que casi dobla el tiempo de ocio para los trabajadores estadounidenses lo produjo el capitalismo, no el sindicalismo. Como explicaba Mises: “En la sociedad capitalista prevalece una tendencia a un aumento constante en la cuota por cabeza de capital invertido. (…) Consiguientemente, la productividad marginal del trabajo, los salarios y los niveles de vida de los asalariados tienden a aumentar continuamente”.

Por supuesto, esto solo es cierto en una economía capitalista en la que prevalezcan la propiedad privada, los mercados libres y el emprendimiento. El aumento constante en los niveles de vida (predominantemente) en los países capitalistas se debe a los beneficios de la inversión privada de capital, el emprendimiento, el avance tecnológico y una fuerza laboral mejor formada (no gracias al monopolio escolar del gobierno, que solo ha servido para idiotizar a la población). Los sindicatos normalmente reciben el mérito por todo esto mientras piden políticas que obstaculizan a las propias instituciones del capitalismo que son la causa de su propia prosperidad.

La semana laboral más corta es completamente una invención capitalista. Como la inversión de capital causaba que la productividad marginal de la mano de obra aumentara con el tiempo, hacía falta menos trabajo para conseguir los mismos niveles de producción. Al hacerse más intensa la competencia, muchos empresarios competían por los mejores empleados ofreciéndoles tanto una mejor paga como horarios más cortos. Quienes no ofrecían semanas laborales más corta se veían obligados por las fuerzas de la competencia a ofrecer en compensación salarios más altos o se convertían en no competitivos en el mercado laboral.

También es por la competencia capitalista por lo que el “trabajo infantil” prácticamente ha desaparecido, a pesar de las afirmaciones contrarios de los sindicatos. Los jóvenes originalmente abandonaban las granjas para trabajar en duras condiciones en las fábricas porque era un asunto de supervivencia para ellos y sus familias. Pro a medida que los trabajadores fueron mejor pagados (gracias a la inversión de capital y los consiguientes mejoras en la productividad), cada vez más gente podía permitirse mantener a sus hijos en casa y en la escuela. La legislación respaldada por los sindicatos que prohibía el trabajo infantil llegó después de que hubiera empezado ya el declive de dicho trabajo infantil. Además, las leyes de trabajo infantil siempre han sido proteccionistas y se dirigían a privar a los jóvenes  de la oportunidad de trabajar. Como el trabajo infantil a veces compite con el trabajo sindicalizado, hace mucho que los sindicatos han buscado utilizar el poder del estado para privar a los jóvenes del derecho a trabajar. Hoy en el Tercer Mundo, la alternativa al “trabajo infantil” es demasiado a menudo la mendicidad, la prostitución, el delito o el hambre. Los sindicatos proclaman absurdamente seguir la vía moral de defender políticas proteccionistas que llevan inevitablemente a estas consecuencias.

Los sindicatos también proclaman haber defendido la regulación de seguridad mediante la Occupational Safety and Health Administration (OSHA) a lo largo de las últimas tres décadas. Es verdad que el puesto de trabajo estadounidense de ha convertido en más seguro a lo largo del siglo anterior, pero esto también se debe a las fuerzas de capitalismo en competencia, no a la regulación respaldada por los sindicatos.

Un lugar de trabajo inseguro o peligroso es costos para los empresarios porque deben pagar una diferencia compensadora (un salario superior) para atraer a trabajadores. Por tanto, los empresarios tienen un poderoso interés financiero en mejorar la seguridad en el lugar de trabajo, especialmente en las industrias manufactureras en las que los salarios a menudo comprenden la mayoría de los costes totales. Además, los empresarios deben afrontar los costes del trabajo perdido, la formación de los nuevos empleados y la indemnización al trabajador impuesta por el gobierno cuando haya un accidente en el trabajo. Por no mencionar la amenaza de demandas.

Las inversiones en tecnología, de los tractores con aire acondicionado a los robots utilizados en las fábricas de automóviles, también han hechos más seguros los lugares de trabajo estadounidenses. Pero los sindicatos a menudo  se han opuesto a esa tecnología con el argumento ludita de que “destruye empleos”.

Mises tenía razón en que los sindicatos han sido siempre una fuente primordial de propaganda anticapitalista. Pero desde que escribió La acción humana, los sindicatos estadounidenses han sido asimismo la vanguardia de los esfuerzos de cabildeo a favor de la regulación y gravamen de negocios (de capital) que han obstaculizado gravemente la economía de mercado, haciendo que todos, incluyendo los sindicalistas, estén económicamente peor. La regulación de los negocios por parte de la EPA, OSHA, FTC, DOE y cientos de otras burocracias públicas federales, estatales y locales constituye en la práctica un impuesto a la inversión de capital que hace menos rentable esta inversión. Menos inversión de capital genera una caída en el crecimiento de la productividad laboral, lo que a su vez ralentiza el crecimiento de los salarios y los niveles de vida.

Además, una productividad ralentizada lleva a un crecimiento ralentizado de la producción en la economía, lo que hace que los precios sean más altos de lo que serían en caso contrario y se inventen y lleven al mercado menos productos nuevos. Todas estas cosas son dañinas para el bienestar económico de la misma gente a la que afirman representar los sindicatos. (Increíblemente, hay algunos economistas que argumentan que los sindicatos son buenos para la productividad. Pero si tuvieran razón, las empresas los estarían reclutando en lugar de gastar millones tratando de evitar la sindicalización).

Mises también apuntaba que a medida que los negocios se ven más duramente regulados, las decisiones empresariales se basan cada vez más en el cumplimiento de los edictos públicos que en obtener beneficios. Los sindicatos estadounidenses continúan reclamando más regulación de los negocios porque, para poder sobrevivir, deben convencer a los trabajadores (y a la sociedad) de que “la empresa es el enemigo”. Por eso, como apuntaba Mises, la propaganda sindical ha sido siempre anticapitalista. Los trabajadores supuestamente tienen que verse protegidos ante el “enemigo” por los sindicatos.

Sin embargo, la sustitución de las decisiones de obtención de beneficios por el cumplimiento burocrático reduce la rentabilidad, normalmente con poco o ningún beneficio para nadie con el cumplimiento de las regulaciones. El resultado final es de nuevo una reducción en la rentabilidad de la inversión y por consiguiente tiene lugar manos inversión. Los salarios disminuyen, gracias a la propaganda sindical autodestructiva. Los sindicalistas bien pagados pueden mantener sus empleos y gabelas al perpetuar dicha propaganda, pero están dañando a la misma gente que paga las cutas que se usan para pagar sus propios salarios.


Es imposible tener una sociedad igualitaria, justa, libre, pacifica y desarrollada, si la gente sigue estando de acuerdo con que exista un Estado, un pequeño grupo de personas con mas derechos y privilegios que los demas, porque estas personas, estos politicos, usaran esos derechos y privilegios para obtener mas poder y dinero, para ellos mismos, para sus familiares y amigos y para quienes les sobornan.

Solo existe una forma de alcanzar una sociedad igualitaria, justa, libre, pacifica y desarrollada, y esa sociedad es una sociedad ANARKOCAPITALISTA, sin politicos sin Estado.


No es una utopia pensar en que el Estado desaparecera algun dia, porque ya nadie cree en el, ya nadie cree en el Estado, y cuando nadie cree en algo, ese algo siempre termina desapareciendo.


Y seguro pasara lo que el gran economista Murray N. Rothbard dijo:


"El libertarianismo triunfará con el tiempo debido a que él y sólo él es compatible con la naturaleza del hombre y del mundo. Únicamente con la libertad puede alcanzar el hombre la prosperidad, la realización y la felicidad. En pocas palabras, el libertarianismo triunfará porque es verdadero, porque es la política correcta para la humanidad, y finalmente la verdad vencera" (Murray N. Rothbard)


Que asi sea... y asi sera.


Como seria esta sociedad ANARKOCAPITALISTA? 


Bueno esto ya se trata en una gran cantidad de libros.


-Como eliminar los MONOPOLIOS ESTATALES, que son fuente de corrupcion, ineficacia, nepotismo.

Como tener una educacion, salud, seguridad, leyes, tribunales, emision de dinero, etc. Privados que gracias a la libre competencia serian mas baratos y eficaces, menos corruptos, que los monopolios estatales.
Como vivir en una sociedad sin que nadie te pueda robar con impuestos,etc.

Te invito a descargar los resumenes de los siguientes libros ANARKOCAPITALISTAS todos en español en pdf, y algunos incluyen audiolibros


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